Acerca de
Soy Nel Yukai, monje zen de la escuela Soto, ordenado por Lluís Nansen Salas en el linaje de Taisen Deshimaru.
Yū-kai (悠海) significa «océano en calma»: la quietud del mar cuando cesa el viento y se apagan las olas.
Me acompaña desde hace mucho una misma inquietud: comprender cómo las personas, solas y en comunidad, dan forma y sentido a lo que viven. La antropología, la filosofía y el estudio de las religiones han sido compañeros constantes en esa búsqueda.
Esa inquietud me llevó primero a la psicología y, dentro de ella, a la neuropsicología, cuando esta disciplina daba sus primeros pasos en nuestro país. Me atrajo el córtex prefrontal, entonces una zona casi «muda» del cerebro, en la que intuía algo esencial de lo humano: la capacidad de ordenar la conducta, de detenerse antes de reaccionar y, sobre todo, de contenerse. Después me llevó a trabajar, durante más de treinta años, con organizaciones en procesos de cambio.
Y me trajo al cojín. Aquella mirada de laboratorio y la del zazen no se contradicen: una estudia la mente desde fuera; la otra la observa desde dentro, sentada.
Kai’s nace de la práctica: de zazen, de la escritura, del trazo del pincel. Y de ese mar, 海, que da nombre al blog.
¿Por qué Kai’s?

En japonés, Kai (海) nombra al mar y, al mismo tiempo, a la vastedad que no se deja contener. El kanji 海 está formado por el radical 氵 (tres gotas de agua), que simboliza el elemento acuático y la fluidez, y por 毎 (mai, cada), que evoca la idea de algo constante, que siempre vuelve. Juntos, significan: océano o mar.
El mar no se aferra. Recibe todos los ríos, acoge todas las aguas y las transforma en una sola inmensidad. Su superficie refleja el cielo cambiante; en su profundidad, todo permanece en silencio.
Contemplar el Kai es contemplar nuestra propia mente: a veces serena, a veces agitada, como las olas del mar, pero siempre la misma. No busca poseer nada y, por eso, nada le falta. El océano no lucha contra sus olas, ya que forman parte de él.
En la Vía, ser como el Kai es abrirse a lo que llega, dejar partir lo que se va, reflejar el cielo cambiante y abrazar el silencio que habita en la profundidad.
¿Por qué Kai’s? Porque en este blog cada gota somos un océano o un mar.
En este espacio no hay maestros ni enseñanzas, sino aprendizajes que, como el océano, se renuevan en cada ola y se transforman sin cesar.

