Treinta minutos extraordinarios
Entre los mejores momentos del día, desde hace años, se repiten esos treinta minutos que cada mañana dedico a la meditación. Sentado en un cojín, en la penumbra. Erguido. Atento…
Entre los mejores momentos del día, desde hace años, se repiten esos treinta minutos que cada mañana dedico a la meditación. Sentado en un cojín, en la penumbra. Erguido. Atento…